Umbral

Umbral

El proyecto propone un diálogo entre el paisaje natural y el universo tecnológico, unidos por la pulsación constante de ritmos cardíacos que funcionan como eje sonoro y simbólico de la obra. A través de esta conexión, se explora la dicotomía que define a la humanidad contemporánea: ser parte inseparable de la naturaleza y, al mismo tiempo, creadora de sistemas tecnológicos que transforman su relación con el entorno.

La obra sitúa al espectador en un espacio de tensión e incertidumbre, donde lo orgánico y lo artificial no aparecen como opuestos absolutos, sino como fuerzas coexistentes que se influyen mutuamente.

El paisaje natural representa el origen, lo esencial y lo imprevisible mientras que la tecnología emerge como extensión de la capacidad humana de crear, controlar y redefinir la realidad. Sin embargo no se busca establecer una confrontación entre ambos elementos, sino evidenciar la compleja red de relaciones que los vincula. En esa intersección aparece la incertidumbre como estado permanente de la existencia contemporánea.

La propuesta invita a reflexionar sobre el lugar que ocupa el ser humano dentro de esta dualidad. ¿Hasta qué punto seguimos perteneciendo al paisaje natural? La obra no entrega respuestas definitivas; en cambio, abre un espacio sensorial y contemplativo donde el sonido, la imagen y la atmósfera construyen una experiencia inmersiva que confronta al espectador con su propia condición híbrida.

En este proyecto, el latido se convierte en un puente entre mundos: una señal biológica atravesando paisajes transformados por la tecnología. Así, la obra plantea una visión poética y crítica de la humanidad actual, suspendida entre lo natural y lo artificial, avanzando dentro de una esfera marcada por la incertidumbre.